Después de dejar las maletas dentro de la habitación, hemos ido a pasear por la ciudad. Hemos visto el Banco Central Europeo con su símbolo gigante del Euro y las tiendas de campaña reivindicativas a sus pies, después una paradita para un café mediano, que por cierto era enorme, he aprendido el significado de la palabra “medio” en Alemania, conclusión: a partir de ahora lo pediré todo pequeño. Hemos visto un centro comercial con un agujero en el centro, la mar de curioso y la preciosa Catedral de San Bartolomé, mientras corredores de una triatlón; con más de 3000 participantes de todas partes del mundo, daban un ambiente muy festivo. Fue pura casualidad, pero me encantó verlo.
Cenamos en un restaurante llamado Paulaner, donde pude comprobar que en Alemania es mejor pedir y pagar siguiendo un orden porque están acostumbrados a eso y si no se confunden y creen que no has pagado.
En St. Goar tomamos el bus y nos fuimos a la preciosa ciudad de Heidelberg. Lo primero que hemos hecho es comer: Queso con tomate, salmón con patatas y pastel de manzana. El restaurante era muy lindo, así como medieval, muy céntrico, pero hacía demasiado calor. Luego nos encontramos con la guía local Marcela, que nos enseñó el centro histórico, con un sistema en que ella hablaba por un micro y los demás llevábamos cascos, para no molestar a los viandantes. Lo único que a Cóndor se le olvidó facilitarnos las pilas completamente cargadas y muchos tuvieron que compartir cascos o caminar lo más cerca posible de Marcela para poder oírla mejor.
Subimos en un funicular para poder ver el castillo de Heidelberg; que se encuentra en lo alto, ciertamente es una maravilla. Vimos una farmacia antigua y uno de los barriles de vino más grandes que existen, con 220.000 L y unas dimensiones de 7 m de ancho y 8,5 m de largo. Luego una hora de tiempo libre para pasear por esta preciosa ciudad. El castillo se ve desde abajo, lo que da un toque muy original a Heidelberg y las fotos quedan preciosas. Vuelta a Frankfurt.
Hemos salido a las nueve de la mañana del hotel, ya en el bus definitivo en el que iríamos el resto del circuito (un bus checo con un conductor checo que no sabía hablar alemán, español y chapurreaba a duras penas el inglés) y hemos llegado a las 11:10 a Rotemburgo (Rhotenburg ob der Tauber), que forma parte de la ruta romántica alemana, es una atracción turística de fama mundial por su centro medieval tan bien conservado. Nos hizo un día de sol espléndido.
La ciudad es como sacada de un cuento de hadas y, hablando de cuentos, hay una tienda de muñecos de navidad enorme que es muy famosa y casi de obligada visita, se llama Käthe Wohlfahrt. Hemos caminado por Rotemburgo y también por la muralla que la rodea. La vista desde la torre del ayuntamiento, sinceramente porque ya había pagado los dos euros y había subido las escaleras, pero la parte final es complicada, no creo que la gente muy mayor o muy obesa pueda, está muy empinado y es muy estrecho.
Hemos comido en un restaurante donde nos han atendido en castellano porque la mayoría del personal era latinoamericano. Estaba al lado de la tienda de navidad y fueron muy atentos. De primer plato una cremita, luego codillo y de postre dos trocitos de una especie de brazo de gitano con nata. A las 15.00 horas hemos vuelto al bus y rumbo a Múnich.
Paramos a tomar un café, pues en total eran unos 260 Km. Curioso por cierto lo de las paradas por el camino pues suele ser en estaciones de servicio con tienda y cafetería. Para ir al servicio hay que pagar unos 70 céntimos y sale un papel del torno por el que entras que pone que te “devuelve 50 céntimos para comprar algo en el establecimiento”, tickets acumulables, lo malo es que como en general son lentos atendiendo casi no te da tiempo a comprar nada que sino el bus se va.
Al llegar a Múnich lo primero ha sido ir al hotel Holliday inn City Centre. Comenzó a llover, pero menos mal que paró pronto. Luego hemos ido a dar un paseo por la Marienplatz, la cervecería HB o Hofbräuhaus; que es la más famosa de allí y casi visita obligada. Como no había sitio y eso que es inmensa, hemos ido a otra cervecería cercana llamada Augustiner. La cerveza de trigo (o Hefeweizen), recomendación de la guía Mónica, está muy buena, eso sí hay que pedirla pequeña que si no son capaces de ponerte un litro, así como mucho te ponen medio. Luego ya para el hotel a descansar.
Salimos con el bus a las 08:00 para hacer un recorrido por Múnich con la guía local Liliana. Comenzamos la visita panorámica de la ciudad parando en varios sitios como el Palacio de las Ninfas, la Villa Olímpica (creada para los juegos olímpicos de Munich 1972) y hemos estado media hora en el museo de la BMW. Finalizamos la panorámica en la Marienplatz para poder ver a las 11:00 como se mueven los muñecos de la fachada del nuevo ayuntamiento (que parece una catedral) al son de la música. Por momentos llovía, pero cesó pronto.
A las 11:20 hemos salido con el bus hacia el Castillo de Neuschwanstein o del Rey Loco Luis II de Baviera. Hemos tenido que coger un autobús de línea para ascender el tramo final, que también se podría haber hecho a pie pero así se gana en tiempo y comodidad. Los paisajes son absolutamente espectaculares y a mí es lo que más me ha gustado de todo el circuito.
A las 14:30 comida en un restaurante al lado del Castillo: Primer plato verdurita a la plancha, luego pasta con salchichas y carne, de postre nata a secas. Para beber he pedido una Hefeweizen. A las 16:15 hemos comenzado la visita del interior del castillo, una preciosidad absolutamente recomendable. Ha durado la visita hasta las 17:00 horas con una audio guía para cada persona. Hemos bajado andando como veinte minutos hasta el lugar donde estaba el bus del circuito aparcado, al lado había un precioso lago. A las 17:45 vuelta hacia Múnich.
Llegamos al hotel a las 19:45 horas. A las 20:15 nos fuimos a tomar una cervecita a la famosa cervecería HB, donde en esta ocasión sí que encontramos sitio.
A las 08:30 salida del hotel en bus camino de Núremberg. Hemos llegado a las 11:10 y nada más llegar ha subido al bus la guía local Erika. Hemos iniciado la visita panorámica empezando por la Plaza de Zeppelín, donde hemos bajado a tomar fotos y escuchar una breve explicación de los desfiles que allí hubo hace años... Erika nos iba enseñando fotos antiguas del lugar y se me iba poniendo la piel de gallina. Otra vez comienzo de lluvia, pero se pasó enseguida.
Parada en el Palacio de Justicia, donde se llevaron a cabo los famosos juicios de Núremberg. Hemos ido bajando dando un paseo, viendo el barrio de San Lorenzo, la Iglesia de Santa Isabel en el centro de la ciudad, la Iglesia gótica de Santiago y las cuatro torres y puertas principales de Núremberg (Laufer Tor, Frauen Tor, Spittlertor y Neutor), que te trasladan por momentos al medievo.
A las 13:30 comida en un restaurante muy cuco llamado “Hospital del Espíritu Santo”. De primero verduritas y sopa de pulpo, después salchichas pequeñas con ensalada de patata (que nos comentaron eran muy típicas de esta zona) y de postre pastel de manzana con nata. A las 16:00 horas hemos llegado al hotel Maritim. Sobre las 16:15 ya hemos salido a dar un paseo porque nos dijo Erika que la Iglesia de San Lorenzo cerraba a las cinco, también hemos visitado la Iglesia de San Sebaldo, la Iglesia de Nuestra Señora y el Ehekarussell o Carrusel del Matrimonio (curiosa fuente del escultor Jürgen Weber que representa los altibajos del matrimonio, con iguana incluida e imágenes de lo más excéntricas).
A las 08:00 salida con las maletas camino a Dresden. Hemos hecho una parada a las 09:55 hasta las 10:20 en una estación de servicio donde había un Burger King. Hemos parado en Dresden en la Theaterplatz o Plaza del Teatro a las 12.00. Dresden es conocida como “la Florida del Elba”, formó parte de la República Democrática Alemana, se nota en sus edificios prefabricados y en detalles como por ejemplo los buzones fuera de las casas.
Hemos hecho una visita panorámica caminando bajo la lluvia, la guía local se llamaba Silvia y no paraba de contar chistes malos y decir “pasaje a Berlín” si alguien adivinaba alguna de sus curiosas preguntas. Luego por nuestra cuenta hemos entrado a la Iglesia protestante que parecía un precioso teatro por dentro y hemos parado en una cafetería a tomar algo; en mi caso un capuchino y un pequeño bocata de atún y cebolla. Por cierto que en Alemania son lentísimos los camareros (bueno, en este caso eran camareras), así no se estresan. Compré postales, el sello vale 0,75 céntimos si el destino es España.
A las 16:45 junto a la a Ópera nos esperaba el bus para ir a Berlín, hoy dormiremos allí y hasta el final del circuito no cambiaremos más de hotel - hotel moderno Mövenpick (pico de gaviota) -. Hemos cenado a las 21:00 horas ensalada de primero, de segundo carne y setas con salsa de tomate y de postre pastel de chocolate.
Luego una visita panorámica nocturna con el guía alemán Román. Este bus de Cóndor sí era supra y tenía hasta wifi, ya me hubiera gustado ir en él todo el viaje, que por otra parte era lo que esperaba. Hemos visitado la puerta de Brandemburgo; donde celebraban con un concierto la fiesta nacional francesa, el Sony Center, el Bundesbank… Llegada al hotel a las 23:20 horas.
Hemos salido a las 09:05 con el guía Román, haciendo una visita panorámica diurna por Berlín en el bus de siempre, con parada entre otros lugares en el Checkpoint (el más famoso de los pasos fronterizos del Muro de Berlín, se encuentra en la Friedrichstraße). A las 12:00 un paseo en barco por el río Spree, al principio llovía bastante pero luego paró y quitaron una parte del techo, justo por donde estábamos sentados, por lo que pude hacer fotos sin un cristal en medio. A las 13:05 horas acabamos el bonito paseo.
Fuimos a comer por la zona de la Plaza Potsdamer a un sitio lleno de cervezas varias - la casa de las cervezas - y después hemos cogido el autobús hacia Alexanderplatz y nos hemos bajado allí. Otras personas del circuito se fueron a ver un campo de trabajo (concentración) que hay a las afueras de Berlín, yo prefiero no verlo, pues me hubiese afectado en exceso.
Tarde libre viendo la catedral, iglesias, la zona de los museos, la Sinagoga por fuera, una exposición de fotos en un edificio que había justo al lado de la Sinagoga. Caminando hemos llegado a la Puerta de Brandemburgo, al Bundesbank y concluimos la caminata en la Plaza Potsdamer, para llegar en unos minutos al hotel. Hemos cenado en el hotel a las 20:15 horas sopa de tomate como al mediodía, carne con algo que no sabía a nada (¿pasta?) y un postre dulce.
Hoy día libre para ver Berlín. Hemos sacado en el metro Potsdamer una tarjeta para todo el día individual llamada Tageskarte que nos ha costado 6,30 euros a cada uno. Lo primero que hemos hecho es ir en metro a La Gendarmenmarkt (Mercado de los Gendarmes), una de las más bonitas plazas de Berlín. El edificio central de la plaza es el Konzerthaus; en el lado norte está la Französischer Dom (Catedral francesa) y en el lado sur la Deutscher Dom (Catedral alemana).
Caminando por la calle Friedrichstadt, hemos visto que el metro estaba cortado. Íbamos a ver el cementerio Dorotheenstädtischer pero se ha puesto a llover y nos hemos refugiado un rato bajo los soportales. Hemos cogido el bus 100 y 200 en plan bus turístico, hasta que ha cesado de llover. Hemos llegado hasta el Zoo y tomado un tentempié por esa zona.
Después desde allí hemos ido hasta la parada de metro Warschauer Straße, línea U1 para llegar al mayor tramo que se conserva de los restos del Muro de Berlín; mide 1,3 kilómetros y es conocido como East Side Gallery, la mayor galería de arte al aire libre del mundo. Luego hemos tomado un helado en Alexanderplatz (en una heladería de una galería comercial llamada “The Theatre) y hecho fotos al reloj mundial. Hemos pasado el resto del día subiendo y bajando del bus 100 y 200, cada vez que veíamos algo chulo bajábamos, por ejemplo un parque muy lindo y hemos acabado en el Sony Center, en la plaza Potsdamer, cerca del hotel.
Vuelta a Madrid. Salimos desde el aeropuerto Teger en Berlín (que próximamente va a cerrar por ser demasiado pequeño) a las 12:35 horas. El aterrizaje con turbulencias pero resto todo bien.
A las 11:20 hemos salido con el bus hacia el Castillo de Neuschwanstein o del Rey Loco Luis II de Baviera. Hemos tenido que coger un autobús de línea para ascender el tramo final, que también se podría haber hecho a pie pero así se gana en tiempo y comodidad. Los paisajes son absolutamente espectaculares y a mí es lo que más me ha gustado de todo el circuito.
A las 14:30 comida en un restaurante al lado del Castillo: Primer plato verdurita a la plancha, luego pasta con salchichas y carne, de postre nata a secas. Para beber he pedido una Hefeweizen. A las 16:15 hemos comenzado la visita del interior del castillo, una preciosidad absolutamente recomendable. Ha durado la visita hasta las 17:00 horas con una audio guía para cada persona. Hemos bajado andando como veinte minutos hasta el lugar donde estaba el bus del circuito aparcado, al lado había un precioso lago. A las 17:45 vuelta hacia Múnich.
Llegamos al hotel a las 19:45 horas. A las 20:15 nos fuimos a tomar una cervecita a la famosa cervecería HB, donde en esta ocasión sí que encontramos sitio.
A las 08:30 salida del hotel en bus camino de Núremberg. Hemos llegado a las 11:10 y nada más llegar ha subido al bus la guía local Erika. Hemos iniciado la visita panorámica empezando por la Plaza de Zeppelín, donde hemos bajado a tomar fotos y escuchar una breve explicación de los desfiles que allí hubo hace años... Erika nos iba enseñando fotos antiguas del lugar y se me iba poniendo la piel de gallina. Otra vez comienzo de lluvia, pero se pasó enseguida.
Parada en el Palacio de Justicia, donde se llevaron a cabo los famosos juicios de Núremberg. Hemos ido bajando dando un paseo, viendo el barrio de San Lorenzo, la Iglesia de Santa Isabel en el centro de la ciudad, la Iglesia gótica de Santiago y las cuatro torres y puertas principales de Núremberg (Laufer Tor, Frauen Tor, Spittlertor y Neutor), que te trasladan por momentos al medievo.
A las 13:30 comida en un restaurante muy cuco llamado “Hospital del Espíritu Santo”. De primero verduritas y sopa de pulpo, después salchichas pequeñas con ensalada de patata (que nos comentaron eran muy típicas de esta zona) y de postre pastel de manzana con nata. A las 16:00 horas hemos llegado al hotel Maritim. Sobre las 16:15 ya hemos salido a dar un paseo porque nos dijo Erika que la Iglesia de San Lorenzo cerraba a las cinco, también hemos visitado la Iglesia de San Sebaldo, la Iglesia de Nuestra Señora y el Ehekarussell o Carrusel del Matrimonio (curiosa fuente del escultor Jürgen Weber que representa los altibajos del matrimonio, con iguana incluida e imágenes de lo más excéntricas).
A las 08:00 salida con las maletas camino a Dresden. Hemos hecho una parada a las 09:55 hasta las 10:20 en una estación de servicio donde había un Burger King. Hemos parado en Dresden en la Theaterplatz o Plaza del Teatro a las 12.00. Dresden es conocida como “la Florida del Elba”, formó parte de la República Democrática Alemana, se nota en sus edificios prefabricados y en detalles como por ejemplo los buzones fuera de las casas.
Hemos hecho una visita panorámica caminando bajo la lluvia, la guía local se llamaba Silvia y no paraba de contar chistes malos y decir “pasaje a Berlín” si alguien adivinaba alguna de sus curiosas preguntas. Luego por nuestra cuenta hemos entrado a la Iglesia protestante que parecía un precioso teatro por dentro y hemos parado en una cafetería a tomar algo; en mi caso un capuchino y un pequeño bocata de atún y cebolla. Por cierto que en Alemania son lentísimos los camareros (bueno, en este caso eran camareras), así no se estresan. Compré postales, el sello vale 0,75 céntimos si el destino es España.
A las 16:45 junto a la a Ópera nos esperaba el bus para ir a Berlín, hoy dormiremos allí y hasta el final del circuito no cambiaremos más de hotel - hotel moderno Mövenpick (pico de gaviota) -. Hemos cenado a las 21:00 horas ensalada de primero, de segundo carne y setas con salsa de tomate y de postre pastel de chocolate.
Luego una visita panorámica nocturna con el guía alemán Román. Este bus de Cóndor sí era supra y tenía hasta wifi, ya me hubiera gustado ir en él todo el viaje, que por otra parte era lo que esperaba. Hemos visitado la puerta de Brandemburgo; donde celebraban con un concierto la fiesta nacional francesa, el Sony Center, el Bundesbank… Llegada al hotel a las 23:20 horas.
Hemos salido a las 09:05 con el guía Román, haciendo una visita panorámica diurna por Berlín en el bus de siempre, con parada entre otros lugares en el Checkpoint (el más famoso de los pasos fronterizos del Muro de Berlín, se encuentra en la Friedrichstraße). A las 12:00 un paseo en barco por el río Spree, al principio llovía bastante pero luego paró y quitaron una parte del techo, justo por donde estábamos sentados, por lo que pude hacer fotos sin un cristal en medio. A las 13:05 horas acabamos el bonito paseo.
Fuimos a comer por la zona de la Plaza Potsdamer a un sitio lleno de cervezas varias - la casa de las cervezas - y después hemos cogido el autobús hacia Alexanderplatz y nos hemos bajado allí. Otras personas del circuito se fueron a ver un campo de trabajo (concentración) que hay a las afueras de Berlín, yo prefiero no verlo, pues me hubiese afectado en exceso.
Tarde libre viendo la catedral, iglesias, la zona de los museos, la Sinagoga por fuera, una exposición de fotos en un edificio que había justo al lado de la Sinagoga. Caminando hemos llegado a la Puerta de Brandemburgo, al Bundesbank y concluimos la caminata en la Plaza Potsdamer, para llegar en unos minutos al hotel. Hemos cenado en el hotel a las 20:15 horas sopa de tomate como al mediodía, carne con algo que no sabía a nada (¿pasta?) y un postre dulce.
Hoy día libre para ver Berlín. Hemos sacado en el metro Potsdamer una tarjeta para todo el día individual llamada Tageskarte que nos ha costado 6,30 euros a cada uno. Lo primero que hemos hecho es ir en metro a La Gendarmenmarkt (Mercado de los Gendarmes), una de las más bonitas plazas de Berlín. El edificio central de la plaza es el Konzerthaus; en el lado norte está la Französischer Dom (Catedral francesa) y en el lado sur la Deutscher Dom (Catedral alemana).
Caminando por la calle Friedrichstadt, hemos visto que el metro estaba cortado. Íbamos a ver el cementerio Dorotheenstädtischer pero se ha puesto a llover y nos hemos refugiado un rato bajo los soportales. Hemos cogido el bus 100 y 200 en plan bus turístico, hasta que ha cesado de llover. Hemos llegado hasta el Zoo y tomado un tentempié por esa zona.
Después desde allí hemos ido hasta la parada de metro Warschauer Straße, línea U1 para llegar al mayor tramo que se conserva de los restos del Muro de Berlín; mide 1,3 kilómetros y es conocido como East Side Gallery, la mayor galería de arte al aire libre del mundo. Luego hemos tomado un helado en Alexanderplatz (en una heladería de una galería comercial llamada “The Theatre) y hecho fotos al reloj mundial. Hemos pasado el resto del día subiendo y bajando del bus 100 y 200, cada vez que veíamos algo chulo bajábamos, por ejemplo un parque muy lindo y hemos acabado en el Sony Center, en la plaza Potsdamer, cerca del hotel.

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